martes, 20 de diciembre de 2011

Capitalismo en España en el S. XVI: la explotación de los metales preciosos..

En estos tiempos que corren, en el que el capitalismo es el modelo economico mas global en el mundo pese a sus evidentes fallos y desequilibrios, quizás la gente no sepa que este modelo consumista, incluso codicioso, ya se daba en la España del siglo XVI, la de las grandes conquistas y las múltiples explotaciones de los territorios conquistados, tanto de materias primas del estilo de alimentos o materiales para la artesania, como de metales preciosos.

El siglo XVI es, con un lenguaje puramente económico, conocido como el Siglo de la Revolución de los Precios.

Este siglo es considerado como una era cuya politica era la de la expansion, y en la que la inflación cobraba una importancia vital.
Además, cabe destacar la sobreexplotación que sufrian algunos territorios conquistados. Nos referimos a las colonias españolas en América.

Un ejemplo claro que podemos observar es el caso de los metales preciosos. La explotacion de minas de oro tuvo un carácter muy relevante para la economía española, pero el metal precioso que mas importancia adquirió debido a su explotación fue la plata. Desde que comenzo la explotación, en total llegaron a Sevilla 16.985.000 kg. de plata legalmente registrados (y casi 2 millones más de contrabando).
De esta plata, el 15% llegó entre 1531 y 1580, el 67% en 1581-1630 y el 18% en 1631-1660.
Como anecdota interesante, cabe citar que se podía haber construido un puente de plata desde España a Sudamérica.
Estas explotaciones asombrosamente descomunales se dirigian en mayor parte, a Sevilla, lugar de destino; al País Vasco, como pago por los navíos encargados de las expediciones de expansion,de alli procedentes; y sobre todo, a Madrid, especialmente desde que Felipe II establece la capital de España en dicha ciudad en 1561.

Este suceso relacionado con la explotación es solo uno mas de los muchos vinculados con una economía capitalista durante el siglo XVI en España, aunque habría que esperar al siglo XVIII para que el escocés Adam smith creara el término capitalismo más o menos como hoy lo conocemos.

lunes, 19 de diciembre de 2011

EL PILAR GANADERO DEL ANTIGUO RÉGIMEN


La ganadería sirvió como sustento para la mayoría de los ciudadanos castellanos en el Antiguo Régimen, y como no también para el sustento de la monarquía que ya desde tiempo atrás había obtenido un gran beneficio económico gracias a las exportaciones de la lana procedente de la Mesta, la Mesta se conformó como uno de los pilares esenciales de la economía ya desde los Reyes Católicos perdurando también durante el gobierno de los Austrias.

Remontándonos en el tiempo para encontrar el origen de esta asociación ganadera, llegamos a tiempos de los romanos en los que la lana procedente de la Turdetania y la Bética era bastante apreciada, las condiciones meteorológicas de la Península Ibérica favorecían la cría de la cabaña ovina por los que este tipo de explotaciones irían en aumento pasando por la época visigoda en los siglos V y VI, donde encontramos los primeros vestigios de reuniones en asamblea de pastores que conformaron un importante mercado ovejero anterior a la invasión musulmana.

Durante la reconquista y la Baja Edad Media comenzaron a hacerse frecuentes las reuniones de pastores y propietarios de ovejas, normalmente con carácter anual o semestral trataban temas en general como la contratación de pastores o el marcado del ganado, pero su principal misión era la devolución a su legitimo dueño de las cabezas extraviadas también denominados mesteños. Estas primeras asambleas apenas tenían relación con la trashumancia, cosa que iría cambiando a lo largo del tiempo.
Durante la edad media adquirieron bastante importancia los pastores de Soria, llegando a ser más tarde los auténticos promotores de La Mesta, siendo en 1273 cuando Alfonso X El Sabio aglutinó a los pastores castellanos en "El Honrado Consejo de la Mesta de Pastores" otorgándole una carta de privilegio.
Centrándonos ahora en la organización legal de La Mesta diremos que para la conformación del organismo central se tuvieron en cuenta las ordenanzas de la Mestas locales que poco a poco fueron siendo absorbidas por la Mesta Nacional.
La Mesta estaba conformada por tres pilares básicos; el primero de ellos eran los miembros, eran los propietarios del ganado trashumante, pequeños y medianos propietarios que en la mayoría de los casos eran los propios pastores del su rebaño. Estos pastores gozaban de una serie de privilegios que fomentaron este tipo de actividad como; la liberación de ir a quintas en guerra, tenían licencia de armas, protección real, solo pagaban impuestos en su ciudad, e incluso en ocasiones se nombraba a guardias para su protección.
El siguiente pilar de esta organización serían las asambleas, todos los miembros de la Mesta se encontraban aglutinados en cuatro cabañas o cuadrillas: Segovia, Soria, León y Cuenca, reuniéndose cada una por separado alcanzaban a tomar una serie de decisiones que luego exponían mediante el jefe de cuadrilla en la asamblea nacional, donde se votaban de forma igualitaria aunque teniendo más peso la nobleza. En un principio se celebraban tres asambleas nacionales al año, pero a partir de 1500 el número se redujo a dos,la primera en los meses de enero o febrero en los pastizales del sur de la península, y otra en septiembre u octubre en los campos del norte, los lugares usualmente utilizados son por ejemplo; Villanueva de la Serena, Don Benito, Ayllón, Riaza, Medina del Campo, etc. Estas asambleas se celebraban en Iglesias, aunque también hubo casos que se celebraron a cielo abierto, solían participar unas 200 personas y duraban 20 días.

Por último el tercer pilar serían los funcionarios, divididos en cuatro, los contadores y receptores realizaban las cuentas y llevaban la administración de la Mesta, sus cuentas eran revisadas por el presidente, el cargo con mayor importancia siendo en un principio vitalicio, cambiándose más tarde a una duración de dos años, recayendo en el miembro más viejo del Consejo castellano. Por otro lado tenemos a los procuradores subdivididos en tres tipos, unos encargados del ámbito judicial se encargaban de la defensa de los ganaderos ante los tribunales de justicia, los procuradores de dehesas representantes de los ganaderos a la hora de arrendar un territorio y por último los procuradores de puertos encargados de una función recaudatoria y de control de impuestos, imponiendo las aportaciones de cada ganadero a la Mesta y controlado los impuestos que se imponían a las mercancías a la hora de la exportación. Por último el alcalde de la Mesta elegido cada cuatro años, solían ser personas de gran experiencia, y se encargaban de la custodia de los mesteños.

La Mesta al igual que la industria pastoril alcanzó su auge con los Reyes Católicos, pese a las oposiciones de los estamentos altos de la sociedad contrarios a la utilización común de los pastos en su propiedad, con el paso de los años esta situación fué empeorando, pese a ellos la Mesta y la ganadería seguirían conformando uno de los principales ejes económicos de la monarquía castellana tanto en los tiempos de Felipe II, como Carlos V y Felipe III, coincidiendo su poderío totalmente con el auge y la decadencia del Imperio Español.

lunes, 12 de diciembre de 2011

LA OBRA DE LA ILUSTRACIÓN EN LA LISBOA DEL SIGLO XVIII


El trasiego era incesante, plaza tras plaza, calle tras calle, en la floreciente Lisboa del siglo XVIII, uno de los principales puertos europeos hacia el Atlántico, una gran ciudad comercial que había conseguido salvaguardar su identidad tras la ocupación española y la guerra de restauración, para volver a alzarse en los niveles de desarrollo alcanzados con Enrique el Navegante en su época dorada.

Corría el año 1755 cuando toda este resplandor se oscureció un día 1 de Noviembre a las diez de la mañana, un impresionante terremoto con epicentro en el océano Atlántico hizo tambalear los pilares de esta noble ciudad con sacudidas de nueve grados en la escala de Richter, destruyendo la práctica totalidad de la ciudad y dejando a su paso 80.000 victimas mortales. Al terremoto le siguieron varios tsunamis que ayudaron a alcanzar tamaña cifra de devastación, por si fuera poco los braseros utilizados por los ciudadanos lisboetas para calentarse en esa fría mañana hicieron que el fuego se erigiera como amo y señor de la ciudad arrasando lo poco que quedaba en pie de ella.

El terremoto no solo hizo temblar la ciudad de Lisboa, también calo hondo en los sentimientos y creencias de sus vecinos, ¿cómo su católico Dios había podido dejar que ocurriera algo así?, más si cabe sabiendo que el día uno de Noviembre se celebraba la festividad de todos los Santos. Esta sacudida contra el pensamiento anclado en las raíces católicas fué utilizado por el movimiento ilustrado para dar un paso y buscar cabida a sus ideales, es aquí, en este punto donde aparecen las dos figuras más importantes en la reconstrucción de la maltrecha ciudad de Lisboa; el rey portugués Juan I, y con mayor importancia Sebastiáo José de Carvalho e Melo, conocido como el Marques de Pombal, máximo exponente del despotismo ilustrado portugués, acometió controvertidas reformas tanto sociales como económicas o urbanísticas como es el caso, pero siempre fiel al pensamiento ilustrado.
Inicialmente el Marques de Pombal tomó una serie de medidas para evitar los robos o la edificación ilegal en los solares de los antiguos edificios. La nueva planificación urbana fué meticulosa, siempre en busca de una planimetría geométrica con grandes plazas y espaciosas avenidas, que formaban manzanas en cuadrícula desde la Praça de Rossio y la Praça de Figueira se dirigió una Gran Avenida, la calle Augusta que sería la espina dorsal de la nueva Baixa, que finalizaría en la Praça do Comércio con su magnífico arco del triunfo y vigilada por la estatua ecuestre de Juan I, en una gran explanada de estilo neoclásico que abre en su extremo hacia el río Tajo, situada donde antaño se hallaba el derruido Palacio del Rey Juan. La nueva Baixa ocuparía una superficie de 23,5 hectáreas y sus límites longitudinales serían la Cais do Sodre, o Chiado y o Carmo, y la colina donde se encuentra el antiguo castillo de San Jorge.
Esta nueva Lisboa planificada por el Marques de Pombal, con inspiración en las nuevas ideas ilustradas conformaría el nuevo barrio comercial y señorial de la ciudad de Lisboa. Al igual que la Praça do Comércio el resto de las edificaciones de la nueva Baixa serán de estilo neoclásico, contarán en su parte inferior con un local comercial y el resto de el edificio estará destinado a residencia.

El Marques de Pombal quiso dotar a su explendida obra de la primera red de aguas residuales en las viviendas, situando colectores bajo el empedrado de las calles. Lisboa fué también la primera ciudad del mundo en dotar a sus edificios de medidas antisísmicas reforzando los cimientos de los edificios, y colocando un pozo en cada uno de ellos para casos de propagación de incendios.

En la actualidad la Baixa es la zona donde la actividad comercial y la economía es la más notable de toda la ciudad, siendo todavía reconocible la gran obra del Marques de Pombal, cuyas empedradas calles y neoclásicas fachadas que van a morir al Tajo perduran todavía al paso de los años.


Dejo un pequeño mapa para que sea más fácil situarse.

En color verde claro la zona de la Baixa, donde se produjo la reconstrucción más importante y en la que tuvieron mayor repercusión las ideas ilustradas. En rojo la Praça do Comércio donde anteriormente se encontaba el palacio del Rey Juan. En azul la calle Augusta, como se observa, arteria principal de la nueva Baixa. En verde la Praça de Rossio, y en amarillo la Praça da Figueira, desde donde empiezan a surgir las geométricas manzanas.


Recomiendo el artículo de la revista "on line" Tiempos Modernos sobre el terremoto Atlántico del año 1755, el cuál me sirvió como gran fuente de información al realizar esta entrada.







miércoles, 7 de diciembre de 2011

Transformaciones en el sector primario, secundario y terciario en España (Siglo XVI).

Diferenciamos 2 partes:

- Últimos años del S. XV – Más allá de mitad de S. XVI.: destacan aspectos como la apertura hacia un comercio americano, llegada de metales preciosos a España, etc.

- Últimas décadas del S. XVI – Principios del S. XVII.: destaca el cierre del mercado americano (se da un autoabastecimiento), revolución de los precios y el fin del alza interior (situación crítica).

Cabe destacar la falta de uniformidad en el carácter unitario de la Monarquía Hispánica. Los reinos de la Corona de Castilla son los más ricos y van a ser el territorio dominador.

Además, y es el tema que vamos a desglosar, se produjeron transformaciones económicas (en el sector agrario para satisfacer la necesidad creciente de alimentos y materias primas, y en actividades artesano-industriales y en el comercio).

Crecimiento agrario.

En el S. XVI, se producen tensiones entre las necesidades de la población y la capacidad de producción del sector agrario, además de conflictos entre agricultura y ganadería por el aprovechamiento del suelo.

Desde la segunda mitad del siglo XV hasta el inicio del XVI, se realiza por orden real un aprovechamiento de las mejores tierras abandonadas debido a la crisis. A partir del siglo XVI se da también la roturación de tierras.

Es también necesario hablar de alguna de las razones y aspectos del incremento de las cosechas y el aumento de benficios. La tierra y el trabajo destacaban mas que el capital, había un escaso desarrollo de niveles técnicos y aun se utilizaba el utillaje tradicional. Se cambian los bueyes por mulas y hasta principios del siglo XVIII aproximadamente no se introducen nuevos cultivos. Por esto, el incremento de la productividad agraria solo aumentaría si se intensificase el trabajo, y asi fue, tanto como la expansión del territorio agrícola, utilizando nuevas zonas de cultivo (estas son tierras pertenecientes a municipios que además de servir para aumentar la producción, son fuentes especulativas de renta). También destacan los censos, que afectan negativamente a la agricultura (detraen dinero de la actividad agraria, producen la inmovilización de propiedad rústica, etc).

Se fomenta el ccapitalismo territorial. Aparecen importantes cultivos de cereales, viñedos y olivares en Andalucia, Castilla y Extremadura.

El sistema de cultivos predominante era el bienal (cultivo y barbecho que posibilitan la expansión agrícola y ganadera). Gran importancia de la viticultura en el siglo XVI.

En las últimas décadas del siglo XVI y principios del XVII, descienden los cultivos. Las materias primas para la artesanía son más escasas. Es un periodo de “autosuficiencia” (debido al “cierre” del mercado y explotación americanos) caracterizado por la comercialización de excedentes.

Respecto a la ganadería, afecta negativamente a la agricultura debido a los usos del suelo (importancia e influencia de la trashumancia, la cual fue favorecida por los Reyes Católicos. Pierde fuerza tras la muerte de Fernando el Católico).

Finalmente, una vez ya en el siglo XVII, el modelo productivo agrario cambió y se inició una nueva fase económica.

Cambios en la industria y comercio.

La trama industrial y comercial estaba muy ligada y dependía del mando rural (agricultura y ganadería).

El excedente iba al centro de la ciudad para comercio y artesanía, y los campesinos disfrutaban de manufacturas y servicios de artesanos y mercaderes.

La artesanía esta orientada hacia la satisfacción de necesidades habituales, y se ve revitalizada por la demanda de la creciente población asi como por la expansión de ultramar. Su esplendor se da en la primera mitad del siglo XVI, después sufre un colapso por no poder abastecer por si sola toda la demanda, por pérdida de control marino y hacia el exterior y por el cambio de modelo económico de 1570 -1580.

Finalmente cabe destacar el peso que adquirieron los impuestos.